Se sentÃa abrumada. Emocionada.
Llevaba mucho tiempo pensado que no merecÃa ni el cariño, ni el amor, ni la paciencia, ni el ser incondicional de nadie, de ahà que inconscientemente los aleja se.
HabÃa tenido una infancia y una adolescencia demasiado difÃcil, más experiencias que edad.
Y ahà estaba, una muñeca rota en mil pedazos pero viva.
Y apareció él, y junto a él cinco más.
Que remendaron sus vestidos, organizaron su pelo oscuro, le quitaron el polvo, le dieron un poco de brillo.
Y que magnÃfico era ver el cambio.
Lloraba en su habitación, pero de felicidad, de ver que habÃan personas sin interés alguno que querÃan cuidar la, querer la, mimar la.
HabÃa conseguido un hogar.
De estos que discutias por vanidades de la vida, pero que cuando de verdad se necesitaban eran los que primeros estaban, los que venÃan a verla sin ella pedirlo, los que llamaban porque su sexto sentido les decÃa que algo no iba bien.
Y aunque aveces sigue pensando que no merece todo eso, a la mierda.
No importa si lo mereces o no, solo hay que saber valorarlo, y creo que lo sabra hacer bien.
Y hoy quiero dar las gracias a aquellas personas que han llegado a dar tanto sin ser nada, sin tener ningún lazo de sangre, por amar pese a los mil defectos del otro y aun asà pensar que ese alguien vale la pena, por pensar que ese alguien es bueno, es bello, porque eso dice mucho, la bondad, la nobleza que hay en vuestro interior.
~Por si un dÃa lees esto, todo esto es fue real gracias a ti, y eternamente serás mi mejor casualidad ~
Sé que seguramente no sea yo, pero molarÃa leer algo alguna dia de mi, aunque sé que lo nuestro duró poco para mà fue real y nada te deseo lo mejor y que sigas adelante como siempre y que siempre seas vos...no cambies
ResponderEliminarGracias 💙
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