domingo, 13 de diciembre de 2015

Date un momento.

Cuantas veces callamos para evitar males mayores, cuantas veces nos negamos los problemas y las verdades para así mantener la fina linea del equilibrio...

Si una sola persona fuera capaz de vernos cada vez que lloramos, que la rabia nos consume, el descontrol, la compasión se apoderaría de ellos, un sentimiento noble pero que a largo plazo daría vergüenza.

¿Que deberíamos hacer si tu día a día es mentira? 
Porque yo creo que el noventa por ciento de los que nos rodean mienten, ocultas cosas por motivos ajenos a nosotros, engañan y hacen daño ya sea aposta o no. 
Ahora mismo siento rabia contra el mundo que me rodea, porque como leía hace nada, todos somos hipócritas, unos más que otros; y yo ya me canso de aveces sonreír cuando lo que quiero es huir, me canso de decir "no importa" cuando destrozarías mis manos contra una pared por los sentimientos que me asechan. 
Que de mi mayor miedo se llama soledad, y al menos esa no me puede fallar; y es que en verdad solo podemos confiar en nosotros mismos, aunque no nos engañemos, decimos cosas que no pensamos y hacemos cosas que no queremos. 

Sé que hace mucho que no escribía pero la única cosa que me hace pensar con calma es escribir y poder decir lo que se me queda atragantado en la garganta. 
Y si, nada es fácil y yo soy estúpida porque me encanta lo complicado y sin querer me enamoro siempre de lo imposible, y es que lo bueno nunca es fácil, y quizás me guste estrellarme, o simplemente darme cuenta que soy capaz, que somos capaces de conseguir lo que deseamos aunque parezca quimera.

Y después de esto, ¿que deseamos? 
Yo me quedo con la opción de seguir soñando, llenar mis pulmones de O2 y decir: esto no es el final.