jueves, 31 de julio de 2014

Mi dulce Flor. Capitulo 6.

UN PASADO.
Hoy, ya la vi mucho más mejorada y me pareció el mejor momento para darle la colonia, se la di, la cual había esperado en un cajón la vuelta de Flor; puso una sonrisa inolvidable y seguido me dio un beso como nunca, sentí que el mundo se detenía, que todo giraba a nuestro alrededor y sabía que ese había sido y sería el mejor beso de mi vida. Me dijo que no podría haber mejor regalo que ese, que feliz aniversario y que me amaba con todo su ser.
No sabes la felicidad que siento ahora mismo, de solo recordarlo se me acelera el corazón, pierdo el sentido…
Gracias mi dulce Flor por estar en mi vida y hacerme uno de los hombres más felices de la tierra. 
La verdad es que hay un millón de detalles, pero no tengo intención de contarlos, puesto que no son muy agradables. 
Siento que ella se merece lo mejor, y recordar el secuestro no ayuda mucho, en tal caso, si ella algún día quiere, que lo cuente.
Estas semanas solo estamos viendo sucesos de que solo causan tristeza y cantidad de emociones más; por ejemplo, últimamente no paro de recordar a mi madre, su huida… Los buenos recuerdos al lado de ella.
Todo empezó así, una tarde de Marzo… No, mejor empiezo por… Ella es graciosa, atrevida, alegre, perfeccionista, luchadora, mi madre, la cual tiene infinidad de cualidades.
Es bastante alta, un pelo rizado tono miel, unos ojos verdes.
Recuerdo que cada mañana me despertaba con una canción, era : “el niño hermoso de mamá se tiene que despertar, abrir sus ojitos y ver el sol, escuchar a los pajaritos cantar, despierta mi niño que hoy una nueva aventura habrá”
Esa era una canción diaria, me encantaba despertarme con su voz, tan dulce y sinfónica.
Cada vez que me tropezaba ahí estaba ella para atenderme y cuidarme. En mis cumpleaños me llevaba el desayuno a la cama seguido con un regalo. Cuando en el colegio no entendía algo, ella me dedicaba  el tiempo que fuese necesario, es una madre magnifica, pero esa tarde de Marzo; cuando debería haber ido a recogerme a mis clases, ella no apareció; yo estuve esperando a que alguien me recogiese durante 5 horas; llego mi padre, me llevo a casa.
En ese tiempo apenas me defendía en la lectura, vi una carta, mi padre la coge, pero yo pedí que me dejara leer la a mí; ponía: “ Querida familia, siento no poder dar explicaciones, pero me tengo que ir, algún día me agradeceréis esto, os quiero, nunca olvides que siempre serás mi niño hijo.”
Inmediatamente me puse a llorar, encerrando me en mi cuarto durante más de una semana, sé que era pequeño, aún crío come mocos, pero ese suceso me ha marcado, es inolvidable.
Cuando decidí intentar pasar página, la gente no ayudan mucho; mis amigos, hasta mis profesores me decían que lo sentían y todo ese tipo de cosas; una mierda, se que nunca he escrito palabrotas, pero es que recordar eso me pone mal, me enfada; mi padre y mi abuela ni preguntaron y se lo agradezco, solo me consolaron y me cuidaron sin dejarme morir en la soledad, ni de hambre, de deshidratación, pues yo ya pasaba de cuidarme, y mucho menos me dejaron morir de tristeza.
Hay tan bellos recuerdos, es la primera mujer que he amado, su marcha me destrozo. Creo que he conseguido recomponerme del todo, no estoy  segura.
Esa tarde, en la cual no apareció, horas antes de estar esperando la había estado haciendo manualidades y le había hecho una tarjeta con forma de corazón, en el había escrito todas las cualidades que tenía y diciendo le lo mucho que la quería. 
Desearía encontrarla o a cualquiera de su familia, algo que me de a entender que al menos sigue viva y feliz. Es lamentable que la gente haga este tipo de cosas, irse, huir, mentir,… Te quiero con locura madre, espero estar haciendo lo correcto ante tus ojos, aunque no entiendo porque te fuiste, nunca perderé la esperanza de volverte a encontrar; aunque no sé si eso es lo que quiero de verdad.
 
 
 

viernes, 25 de julio de 2014

La lucha.

Momentos en los que te falta la respiración y la desesperación se apodera de tu cuerpo, situaciones en las que te encuentras atada de pies y manos sin nada que hacer pues seguirá siendo la misma mierda hoy y mañana.
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Hoy hacia tres semanas desde que su amor se había marchado, y por más que sabía que aun faltaban cinco más nada la calmaba.
Desde el inicio en su amistad habían sido un refugio y un consuelo uno del otro, un apoyo , un: tranquila yo estoy contigo y todo saldrá bien, te lo prometo.
Ella se encontraba en estos instantes en un gran problema, una pesadilla que la llevaba atormentando desde su infancia, y más aun en los últimos tres años; una pesadilla tan fuerte y dolorosa como una gran tormenta en mitad del océano que la arrastraba hacia lo mas profundo ahogándola y robándole la vida poco a poco, sintiendo la agonía en su piel pues estaba atrapada.
Su motivación no se hallaba, entonces, ¿para que luchar? Pero unos amigos le recordaron quien era, que había luchado miles de batallas y que podría con unas más, porque sino había fallecido antes no lo iba hacer ahora´; así que con tristeza se levanto de la cama y como buena soñadora respiro hondo y no permitió ni permitirá que el océano se lo trague, lo intentará hasta su último suspiro, porque seguramente a su amor y la gente que se preocupa por ella no le gustaría para nada ver la así, sino valiente, feliz y sonriente, esa sonrisa que él amaba.
Pasaban las horas y se quedó dormida en el sofá, y soñó con él, con cada momento increíble juntos y eso solo era el principio de su historia.
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Es inevitable estas situaciones, y también es un poco de mala suerte pasarlo todo a la vez y de golpe.
No todos tenemos la misma capacidad de enfrentarnos a ello, depende de personalidad y carácter, pero lo importante es que nunca te sientas solo, que después de llorar te seques las lagrimas y sonrías aunque sea con dificultad, porque: Enamórate de la vida que nadie dijo que fuera fácil.
 

lunes, 21 de julio de 2014

Mi dulce Flor. Capitulo 5.

SECUESTRO.
Por fin encontré lo que ella tanto deseaba, una colonia de moras, sé que va a ser el mejor regalo de la historia, pues llevaba casi toda su vida buscando ese olor para su piel, me muero de ganas por darle la sorpresa, pero no he podido aún.
Ha pasado algo horrible que ninguna persona de este pueblo olvidara jamás.
Todo sucedió así, estábamos como siempre, paseando por la plaza, dejando fluir nuestro amor, nuestras palabras, sintiendo como mi corazón latía con fuerza; entonces unos hombres vestidos de negro, note que nos miraban de forma extraña, nos miraban con maldad, me turbaba el ser por completo. Me aleje de ella solo unos instantes, pienso que se acercaron a ella cuando me perdieron de vista, cuando me di la vuelta ella ya no estaba, había desaparecido, sentí que me arrancaban de cuajo el alma, sabía que algo muy malo nos esperaba. Supe que se fueron por el camino de los arbustos puesto que estos realizaron un ruido brusco poco antes de que yo me girase, empecé a gritar su nombre desesperadamente, hasta que perdí la voz y caí en llanto, estuve paralizado y no sé como saque fuerzas de mis adentros y me levanté con rapidez y corrí a su casa.

Llegue aunque con mucha dificultad, su padre casi me mata, pero su esposa lo logro calmar, en ese mismo instante la voz se recorrió y todo el pueblo se alboroto por el acontecimiento.
Nunca olvidare la cara de horror que pusieron los empleados y toda la familia al enterarse, por una esquina entre lloros , apareció su hermanita Débora, se notaba que no comprendía nada.

Esta historia ya ha pasado, pero se me saltan las lágrimas de recordarlo, pero continuaré, pues quiero almacenar este recuerdo en lo más lejano posible, y se puede conseguir diciéndolo.
Débora, aquella niña, es hermosa, con sus ojos color miel, su pelo con reflejos dorados, con su suave y luminosa piel, ella, Débora, parecía enfermar por la ausencia de su hermana Flor, nunca sabré si ella sabía lo que había pasado, pero siempre me miraba y sonreía, aquella bella sonrisa, casi igual a la de su hermana, con esa inocencia y paciencia con la que realizaba cualquier cosa, como digo nunca sabré lo que paso sobre esa cabecita.  
Su hermanita Débora me parece una hermosura, pero vamos a lo que estaba, contar el secuestro.
Todos esperábamos con impaciencia que llegara una carta, un mensaje, algo que nos diera a entender que era un secuestro, pues con eso aun tendríamos una oportunidad de salvarla y verla de nuevo.

Pasado 3 días de su desaparición llego un sobre rojo con su nombre, dentro había una carta, estaba escrita a máquina, pues la letra se parecía a mi máquina de escribir; su contenido decía: “Tenemos a su hija y sabemos perfectamente que tienen suficiente recursos, para ser exactos, dinero, para su rescate, si acepta la condición, Rodrigo, salga a la calle con una camiseta roja y gritando lo más fuerte que pueda la frase – El rojo, símbolo de sangre, lucha y pasión-  Y si tarda mucho, su hija lo lamentará.”

Su padre puso una cara de pánico y dijo casi susurrando:
-Haré lo que sea hijita mía.
Sin pensarlo dos veces, busco una camisa roja, salió a la calle y grito lo indicado, yo pensé en ese instante que era una gran estupidez, que se estarían burlando de nosotros, pero no podíamos dudar en esos instantes, puesto que por Flor lo que sea. Se notaba que en la gran casa de los Montes había una desesperación e impaciencia increíble.
No tuvimos respuesta pasado 24 horas exactamente, parecía que les gustaba vernos sufrir.

Llego una nueva carta, ponía: “No podrían haber tomado mejor decisión, queremos 25 millones de pesos, si acepta realice lo mismo de la carta anterior, que sepa mi querido Rodrigo que el rojo le queda genial.”
Entendía lo del dinero, pero ¿por qué en pesos? .Esta no es la moneda de este país, no lo comprendí y aún no lo comprendo.
En ese mismo instante, Rodrigo mando a llamar a uno de sus empleados y le indicó que fuera a buscar a su banquero.

Cuando este llego, Rodrigo y él se fueron al despacho. Solo se oían gritos, lo único que conseguí entender fue:
-Haga lo que sea o se arrepentirá usted y toda su familia por el resto de su vida.
Media hora después había tres maletines llenos de dinero, con qué rapidez realizaron la petición de Rodrigo, aunque con el tono que lo dijo y la forma cualquiera.

Cumplió con lo mandado, salió a la calle con su camisa roja y grito de nuevo.
A los 60 minutos llego otra carta: “A sí me gusta, que nos entendamos, dentro de 48 horas lo quiero ver en la plaza, deje el dinero en la farola más vieja y a continuación tendrá que buscar un sobre rojo en la zona de las flores, en ella le indicara donde se encuentra su hija, no se preocupe, no se la voy a jugar, pues no me interesa su hija, solo su dinero, además yo ya hice con su hija todo lo que podía hacer, nos lo hemos pasado bien, pero como haga algo extraño, lo único que encontrara será a su hija un tanto FRÍA.”

Su madre que siempre había demostrado tener una gran fuerza y valentía, de ello no quedaba nada, puesto que cayó al suelo en lágrimas, su padre se puso a ello inmediatamente. 
Parecía que el tiempo se hubiese detenido, lo que para mí parecía 1 hora eran solo 5 minutos, momentos casi eternos,  daba la sensación de que nunca pasarían esas 48 horas.
Por fin, llego, faltaban 15 minutos y Rodrigo cogió dirección centro del pueblo, plaza, todo el mundo esperaba en sus casas, yo esperaba con la familia y todos los que habían allí la llegada de Flor.
Una hora y cuarto después entro en la puerta, , su aspecto me dejo congelado; sus ojos tristes, llenos de lágrimas, con moratones y heridas por todo el cuerpo, delgada, pálida, con sangre por la ropa…
Lo único que pude hacer fue correr hacia ella y abrazarla suavemente con todo el cariño que pude.

Pues esto fue lo que sucedió, no hay más que contar, bueno sí, que mi amor está mejor y parece superar ese trance con fuerza y alegría.
 
 

jueves, 17 de julio de 2014

Mi dulce Flor. Capitulo 4.

NUESTRAS FAMILIAS.
Hoy Flor me dijo que ya era hora de que nos presentásemos a nuestras familias, que su padre era de mucha tradición, y tenía que pedir permiso para cortejarla, aunque ambos sabíamos que eso ya lo hacíamos desde hace tiempo, pero cumplí con sus deseos, mejor dicho,  los cumpliré.

Su familia es un encanto, de algún lado le tendría que venir eso, su padre comprensivo y amable lo ha permitido, pero me amenazo de que como no cuidase bien a su hija, o me pasase con ella me arrepentiría por el resto de mi vida, me dio temor, pero comprendí al instante que la quería con locura, por eso la protegía, teníamos esa misma meta, proteger y hacer feliz a Flor. 
Su madre es bellísima, no aparenta sus treinta y pocos años, vaya mujer, de verdad, su familia me encanto, ahora tocaba que conociese la mía, aunque no hay tanta gente para conocer, pues solo tengo a mi padre y a mi abuela en este pueblo, de los demás hace años que no sé nada, ya que la otra familia es por parte de madre y ella se esfumo como ceniza inútil.
A Flor le agrado mucho mi familia, dijo que eran divertidos y amables, aunque mi abuela me hizo pasar algún momento vergüenza, pues no sé porque le dio por contar cosas de mi infancia, mis travesuras; pero todo salió a pedir de boca. 
 Después de la visita a nuestras familias, noté que había más confianza entre Flor y yo.
En toda la visita, ella no paraba de mirarme con ternura, me encantó, me encanta.
Nunca pensé que encontraría así el amor y que iríamos tan lejos en nuestra relación, te amo mi dulce Flor.
 
 
 
 

martes, 8 de julio de 2014

Mi dulce Flor. Capitulo 3.

VOLVER  VERTE.
Mi dulce Flor, por fin, ya esta recuperada, después de estar dos semanas esperándola, ansiando su mejora impacientemente la vi en el mismo lugar y a la misma hora, en la plaza del pueblo, donde yo siempre la esperaba deseando que apareciese por la esquina. Reconocí perfectamente a Flor en la distancia, pues su pelo ondulado y un tanto alborotado la delataba. Corrí hacia ella y la abrase con fuerza, realizando tantas preguntas que no le dio tiempo a captarlas todas. Cuando caí en cuenta que estaba descontrolado por la euforia, me calle avergonzado.

-No sabes lo tanto que te he extrañado, he tenido mucha fiebre, no era capaz ni de levantarme, aunque intente demostrar lo contrario para salir a tu encuentro, pero fue en vano. Siento haberte dejado en la incertidumbre, y de no haber dado señales de vida… Te quiero Esteban.
Yo sonreí alegremente, ella perdiéndose en mi mirada mientras yo me fijaba en su hermosa sonrisa.

Le conté a Flor lo de la máquina de escribir, le pareció una magnífica idea. 
Después de contarnos todo lo que no nos habíamos dicho en dos semanas, un gran impulso me llevo a besarla, mi primer beso, fue más hermoso de lo que imaginaba, mi corazón latía con la fuerza de un motor nuevo, casi igual que el de ella, me separé de ella bruscamente y sonrojado, temiendo su respuesta, pero ella con cariño me devolvió el beso.
Sé que nunca olvidaré ese momento, pues fue el primero, fue nuestro primer beso.

Aún no me creo lo que ha pasado en estos últimos meses, hoy hace 3 meses que conocí a Flor, el tiempo pasa tan deprisa, pero con ella la rutina se convierte en una nueva aventura y única.
Después de nuestro beso, esa situación, ese hecho en el cual nuestros labios se juntan suavemente, siento tan cerca el olor de su pelo, con su perfume de frutas, y si no me equivoco cocos.
Me encanta cogerla de la mano, pasear tranquilamente por la tarde, hasta que juntos vemos la puesta de sol, y cuando hace mucho frío se refugia en mi, protegiéndola con mis brazos. No cambiaría nada de lo sucedido, pues si mi pasado cambiara, nunca la conocería.
Con lo que dije hace unos días, lo de que parecía un bichito raro porque mi mejor amiga fuera la máquina, a la cual yo le estoy sacando mucho provecho; lo seré, pero me encanta ser así.
 

sábado, 5 de julio de 2014

¿Un siempre?

No soy una persona que haya tenido la misma familia, los mismos amigos desde la infancia, vario continuamente por causa de las situaciones.
Es muy complicado mantener algo o alguien, pero no imposible.
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En los últimos meses la vida de ella, esa chica enamorada, ha cambiado radicalmente, una nueva familia, un novio maravilloso, una nueva rutina.
Ella está en una constante lucha contra lo que quiere ser y lo que sus impulsos agresivos le incitan.
No existe un siempre en su personalidad, actitud, pues tiene que estar borrando información almacenada en su cabeza, sustituyéndola por nuevos métodos de superación y lucha.
Pasaron hechos que dejaron una gran herida en su alma, que la llevaron a plantearse el echo de: "podría rendirme, tirar la toalla, pero prefiero levantarme con dificultad , porque a mi nadie me dijo que la vida fuese fácil".
Poco a poco ella se fue enamorando de lo imposible, de los retos, se convirtió en una persona soñadora y valiente que intenta sacar a sus amigos aquel -diamante en bruto- que cada uno tiene.

Estamos a 5 de Julio y él no está, el chico del que ya os he hablado y al que ella tanto ama.
Es él la persona que la hecho creer en el amor y que existe un -siempre- entre ellos, un -siempre- en el NOSOTROS.

 

Nunca sabremos si por "x" motivo incumplamos ese siempre en nuestro día a día, pero querer es poder; desear, soñar y hacer lo posible por cumplirlo siendo fieles a nuestros sentimientos ,eso es lo bonito y perfecto, pues vivimos de esperanzas y sueños,
¿Qué seria de nosotros si nunca hubiésemos dicho siempre?


martes, 1 de julio de 2014

Mi dulce Flor. Capitulo 2.

EL CACHIVACHE:
Después de ver que para el resto ers un cobarde y débil, decidí buscar la manera de expresar todo lo que siento, no me hacía ni me hace gracia eso de un diario, por eso pensé en buscar otra alternativa. 
Entre tanto pensamiento, me dio por fijarme en una foto, en la cual salía mi padre con una máquina de escribir, la más moderna en el tiempo de mi padre y para mi tiempo un armatoste antiguo que no sirve para mucho.
Se me ocurrió la magnífica idea de preguntar a mi padre por la máquina esa, y me dijo que se encontraba en el sótano, pero no sabía exactamente dónde, que buscase, seguro que está en ese lugar, sí, en ese sitio oscuro y con humedad un tanto tenebroso.
Dos días de saber de su existencia, baje a buscarlo, me encontré con la sorpresa de que aún hay fotos de mi madre, la cual nos había abandonado siendo yo un crío "come mocos". También vi y encontré muebles viejos y muertos de risa allí abajo, juguetes de mi infancia, ropa, joyas, libros, botellas de vino, espejos rotos… Multitud de cosas.
Por fin la encontré, estaba situada en el fondo, debajo de cajas rotas llenas de polvo, pensé que ese armatoste no lo sabía usar y tampoco sabía si funcionaba, así que la subí a mi cuarto y fue allí donde le quite las telarañas, el polvo, los bichitos…
Sorprendentemente aquel armatoste funcionaba, pues lo compruebe con un folio usado.
Pasada dos semanas, sabía manejar la máquina con una rapidez sorprendente, esto me facilito mucho para cuando quería desahogarme.


De nuevo estoy ante ti cachivache, porque eres el único medio por el cual yo puedo expresar mis sentimientos sin temer que alguien los descubra.
Quién me diría que la máquina de escribir antigua de mi padre me sería de gran utilidad en estos momentos.
Estoy deprimido, siento que me ahogo, de nuevo hay una nube gris sobre mi cabeza, parece que el sol nunca va a salir en este lugar.
Hace días que no veo a mi dulce Flor, pues se encuentra de salud débil, las ansias por verla cada vez aumentan más y más, yo me prometí a mi mismo que la cuidaría, pero me encuentro de manos atadas, pues su familia no me permite verla; no lo comprendo, amar no es un pecado y mucho menos querer cuidarla, aquella prohibición me consume lentamente dejándome agotado.

Dicen que a mi edad es imposible hablar de amor y mucho menos sentirlo, que aún soy muy joven, pero tienen que saber que el que manda en estas situaciones es el corazón, que lo que yo siento no es un capricho, no es una fantasía, que es un sentimiento tan fuerte e inflexible como la muralla china; cuento las horas que pasan sabiendo que aun mi dulce Flor sigue enferma.
Me encantaría que esa nube que hace días ronda sobre este humilde pueblo se retire dejando pasar con toda su fuerza la luz de sol.

A veces creo que soy un rarito sin vida social, pues mi amiga, compañera y entretenimiento es la máquina de escribir.
Esto es todo por hoy, espero que te mejores mi dulce Flor.