UN PASADO.
Hoy, ya la vi mucho más mejorada y me pareció el mejor momento para darle la colonia, se la di, la cual había esperado en un cajón la vuelta de Flor; puso una sonrisa inolvidable y seguido me dio un beso como nunca, sentí que el mundo se detenía, que todo giraba a nuestro alrededor y sabía que ese había sido y sería el mejor beso de mi vida. Me dijo que no podría haber mejor regalo que ese, que feliz aniversario y que me amaba con todo su ser.
No sabes la felicidad que siento ahora mismo, de solo recordarlo se me acelera el corazón, pierdo el sentido…
Gracias mi dulce Flor por estar en mi vida y hacerme uno de los hombres más felices de la tierra.
La verdad es que hay un millón de detalles, pero no tengo intención de contarlos, puesto que no son muy agradables.
Siento que ella se merece lo mejor, y recordar el secuestro no ayuda mucho, en tal caso, si ella algún día quiere, que lo cuente.
Estas semanas solo estamos viendo sucesos de que solo causan tristeza y cantidad de emociones más; por ejemplo, últimamente no paro de recordar a mi madre, su huida… Los buenos recuerdos al lado de ella.
Todo empezó así, una tarde de Marzo… No, mejor empiezo por… Ella es graciosa, atrevida, alegre, perfeccionista, luchadora, mi madre, la cual tiene infinidad de cualidades.
Es bastante alta, un pelo rizado tono miel, unos ojos verdes.
Recuerdo que cada mañana me despertaba con una canción, era : “el niño hermoso de mamá se tiene que despertar, abrir sus ojitos y ver el sol, escuchar a los pajaritos cantar, despierta mi niño que hoy una nueva aventura habrá”
Esa era una canción diaria, me encantaba despertarme con su voz, tan dulce y sinfónica.
Cada vez que me tropezaba ahí estaba ella para atenderme y cuidarme. En mis cumpleaños me llevaba el desayuno a la cama seguido con un regalo. Cuando en el colegio no entendía algo, ella me dedicaba el tiempo que fuese necesario, es una madre magnifica, pero esa tarde de Marzo; cuando debería haber ido a recogerme a mis clases, ella no apareció; yo estuve esperando a que alguien me recogiese durante 5 horas; llego mi padre, me llevo a casa.
En ese tiempo apenas me defendía en la lectura, vi una carta, mi padre la coge, pero yo pedí que me dejara leer la a mí; ponía: “ Querida familia, siento no poder dar explicaciones, pero me tengo que ir, algún día me agradeceréis esto, os quiero, nunca olvides que siempre serás mi niño hijo.”
Inmediatamente me puse a llorar, encerrando me en mi cuarto durante más de una semana, sé que era pequeño, aún crío come mocos, pero ese suceso me ha marcado, es inolvidable.
Cuando decidí intentar pasar página, la gente no ayudan mucho; mis amigos, hasta mis profesores me decían que lo sentían y todo ese tipo de cosas; una mierda, se que nunca he escrito palabrotas, pero es que recordar eso me pone mal, me enfada; mi padre y mi abuela ni preguntaron y se lo agradezco, solo me consolaron y me cuidaron sin dejarme morir en la soledad, ni de hambre, de deshidratación, pues yo ya pasaba de cuidarme, y mucho menos me dejaron morir de tristeza.
Hay tan bellos recuerdos, es la primera mujer que he amado, su marcha me destrozo. Creo que he conseguido recomponerme del todo, no estoy segura.
Esa tarde, en la cual no apareció, horas antes de estar esperando la había estado haciendo manualidades y le había hecho una tarjeta con forma de corazón, en el había escrito todas las cualidades que tenía y diciendo le lo mucho que la quería.
Desearía encontrarla o a cualquiera de su familia, algo que me de a entender que al menos sigue viva y feliz. Es lamentable que la gente haga este tipo de cosas, irse, huir, mentir,… Te quiero con locura madre, espero estar haciendo lo correcto ante tus ojos, aunque no entiendo porque te fuiste, nunca perderé la esperanza de volverte a encontrar; aunque no sé si eso es lo que quiero de verdad.






