viernes, 26 de enero de 2018

Me enamoré.

Hoy me enamore. 
Una vez más. 
De esa forma que sientes que todo lo roto se reconstruye, de esa manera que sabes que ya no giras solo por ti, si no con ese alguien. 

Me enamoré, de esas manera perfecta, de sentir mariposas, de sentirte una niña a su lado, pero a la vez poderosa e invencible. 
Me volví a enamorar, de su voz, de su olor, de su mirada, de su sonrisa torcida, sus caras raras, me enamoré de lo que es a  día de hoy, de esa manera que sientes que quieres gritar lo a los cuatro vientos y a la vez susurrar se lo a oído. 

Saber que le amas, de esa manera que soñé, genuina, sin maldad, sin celos, sin miedo, que le amo con sinceridad y con todo lo que soy, con lo mejor de mi, una escalera real ante ti, te lo expongo.

Me enamoré, de su letra chiquita, de sus miles de manías, de sus bromas, de su humor aveces negro. Me volví a enamorar de su nobleza, de él cariño incondicional que puede llegar a sentir por aquellos.
Me vuelvo a sonrojar, vuelvo a sentir que algo dentro de mi vive, algo especial.

Mi ángel, mi diamante en bruto.
Ojalá algún día llegues a leer esto, con mis mejillas ardiendo y mis ojos llenos de lágrimas... 
Le quiero más que a las patatas fritas, más que a la comida, imagínate.

Nunca habrá mejor amigo que él , nunca habrá mejor compañero de aventuras o travesuras, nunca habrá nadie igual que calme mis tormentas con solo mirarme, que con su simple cercanía lo desee, que con su simple voz ya me sienta segura, solo él.

Solo quería escribir te, porque... Me siento diferente, me siento casi yo, siento tocar el cielo con la mano, y sé que contigo alcanzo las estrellas y mucho más.
Que pase lo que tenga que pasar, y que se quede sólo quien se quiera quedar.

¿Te quieres quedar?

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